Comandos básicos para gestionar Docker
Lección 6 del curso de Docker.
Comandos básicos para gestionar Docker
Esta lección reúne los comandos que usarás a diario con Docker. Guárdala como chuleta de referencia.
Imágenes
docker pull nginx # descarga una imagen del registro
docker images # lista las imágenes locales
docker build -t mi-app:1.0 . # construye una imagen desde un Dockerfile
docker tag mi-app:1.0 usuario/mi-app:1.0 # crea una etiqueta adicional
docker push usuario/mi-app:1.0 # sube la imagen a Docker Hub
docker rmi nginx # elimina una imagen local
docker image prune # borra imágenes sin usar (dangling)
Contenedores: ciclo de vida
docker run -d --name web -p 8080:80 nginx # crea y arranca un contenedor
docker ps # contenedores en ejecución
docker ps -a # todos, incluidos los parados
docker stop web # parada ordenada
docker start web # arranca un contenedor parado
docker restart web # reinicia
docker rm web # elimina un contenedor parado
docker rm -f web # fuerza la eliminación aunque esté en marcha
docker container prune # borra todos los contenedores parados
Opciones de docker run que conviene memorizar: -d (segundo plano), --name (nombre propio), -p (publicar puertos), -e (variables de entorno), -v (montar volúmenes), -it (terminal interactiva) y --restart unless-stopped (rearranque automático).
Inspección y depuración
docker logs web # muestra los logs del contenedor
docker logs -f --tail 100 web # sigue los últimos 100 en tiempo real
docker exec -it web bash # abre una shell dentro del contenedor
docker inspect web # toda la configuración en JSON
docker stats # consumo de CPU, memoria y red en vivo
docker top web # procesos que corre el contenedor
docker cp web:/etc/nginx/nginx.conf ./ # copia archivos contenedor <-> anfitrión
Limpieza general
docker system df # espacio ocupado por Docker
docker system prune # limpia contenedores parados, redes e imágenes sin uso
docker system prune -a --volumes # limpieza profunda (¡cuidado, borra volúmenes!)
Consejo final
Cuando dudes, docker --help y docker <comando> --help muestran la ayuda oficial de cada comando. Con estos veinte comandos cubrirás el 90 % del trabajo diario con Docker.
Cómo practicar estos comandos sin riesgo
La mejor forma de aprender es probar en un entorno que puedas romper. Arranca un contenedor sencillo, por ejemplo docker run --rm alpine echo hola, y observa qué ocurre: Docker descarga la imagen si no la tiene, ejecuta el comando y elimina el contenedor al terminar gracias a --rm. Repite el ejercicio con distintas imágenes para ver cuánto tardan en descargarse y cuánto espacio ocupan.
Después practica el ciclo completo: crea un contenedor con nombre, páralo, vuelve a arrancarlo, mira sus logs y elimínalo. Cuando lo hagas sin consultar la lista, ya dominas lo esencial. Ten cuidado con los comandos de limpieza: antes de ejecutar un prune, revisa con docker ps -a y docker volume ls qué vas a perder, porque los volúmenes sin contenedor asociado pueden contener datos que sí te importan.
Por último, crea un pequeño archivo de notas con los comandos que más uses. Con el tiempo verás que dependes de unos diez o doce, y el resto los consultarás solo de vez en cuando con --help. Anotar un ejemplo real junto a cada comando te ahorrará buscarlo cada vez.
Los comandos que usarás cada semana
Aunque Docker tiene decenas de comandos, en la práctica la mayoría de las personas usan siempre los mismos. Para ver qué está pasando en tu sistema te bastará con listar los contenedores en marcha y revisar los registros del que te interese. Cuando algo falla, entrar dentro del contenedor con una consola interactiva te permite mirar los archivos y comprobar la configuración como si estuvieras en un servidor cualquiera. Y de vez en cuando conviene limpiar: borrar contenedores parados, imágenes viejas y volúmenes que ya no usas libera mucho espacio en disco y evita confusiones.
Una sesión de mantenimiento típica dura menos de cinco minutos: miras qué contenedores siguen activos, compruebas que los registros no muestran errores repetidos y eliminas lo que ya no necesitas. Con esa rutina, Docker deja de ser una caja negra y pasa a ser una herramienta más de tu equipo, predecible y fácil de controlar.
Cómo aprender los comandos sin memorizarlos
No hace falta aprenderse los comandos de memoria. Todos ellos aceptan la opción de ayuda, que muestra un resumen claro de lo que hacen y de los parámetros que admiten. Si escribes el comando seguido de la palabra de ayuda, Docker te explica las opciones disponibles con ejemplos breves. Al principio consultarás esa ayuda constantemente, y eso está bien: con el uso repetido, los comandos que necesitas cada día acaban saliendo solos.
Otro truco útil es crear atajos para las combinaciones que más repites. En la mayoría de las consolas puedes definir alias, de modo que una palabra corta ejecute un comando largo que usas a diario. Así reduces errores de tecleo y ganas velocidad sin esfuerzo.
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